¿Te has parado a observar cuantas veces escuchas quejarse a las personas que acuden a tu centro? ¿O quizás quejarse a tus compañeros o peor a tu equipo? ¿Y a ti misma, cuantas veces te sorprendes quejándote?

Seguro que no eres consciente de las veces que te quejas durante el día. Esta semana lance un reto en facebook, no sé si alguien lo realizara… a veces no nos gusta ser conscientes de lo que no hacemos bien… el reto dos semanas sin quejarse, creo es poco, por lo menos deberían ser tres semanas. Pero bueno, dos semanas puede ser interesante.

Si te interesa como puede repercutir la queja en ti, en tu negocio y en tu vida… quédate leyendo conmigo. Seguro te resulta interesante.

Lo primero quiero aclarar un punto sobre la queja.

Para mí la queja no tiene nada que ver con comentar algo que no te gusta, y hacer lo posible por cambiarlo. La queja es señalar, comentar algo que no te gusta, saber que puedes hacer para solucionarlo y no hacer nada al respecto. Eso es la queja.

¿Cuantas veces nos quejamos sin darnos cuenta?

Nos quejamos por el simple hecho de hacerlo, incluso a veces por hablar de algo utilizamos la queja… ¿y no te has encontrado con situaciones donde los clientes solo se quejan para atraer tu curiosidad, pena o atención?

Quejarse, quejarse y quejarse, sin tener en cuenta los efectos negativos que conlleva la queja y convivir o rodearse de personas negativas y quejicas.

La queja lo único que proporciona es negatividad, pesimismo, apatía, desilusión, desmotivación, inactividad y lo más importante desgastan a nivel personal de una forma increíble. La queja debilita y consume tu energía vital.

¿Crees que esto puede ser bueno para ti? ¿Para tu centro, tu negocio, tu vida?

Para tener éxito en la vida y como emprendedora ya ni te cuento,vas a necesitar tener tu energía personal al 100%, para ser creativa, proactiva y resolutiva.

Por lo que desde aquí te animo a que comiences a ser consciente de tu nivel de queja y quizás del que te rodea. Y cuando seas consciente saber que puedes hacer.

Es fácil, tienes dos opciones:

  • La primera si no puedes cambiar la situación, solo te queda aceptarla.
  • Segunda si puedes cambiarla, hazlo. Si puedes cambiarlo, cámbialo. Busca soluciones, y ponlas en acción. Mientras trabajas en ello no pensaras en quejarte.
  • Y por último, me puedes decir, que muchos clientes entran quejándose y salen quejándose, lo sé, porque yo también vivo situaciones parecidas. Bien, puedes hacerles cambiar de conversación, y por lo tanto de actitud. Y si sientes que no quieres hacerlo… ya sabes, lo aceptas y no dejas que te afecte.

Igual piensas… que fácil lo dices, en el día a día es más difícil de lo que parece… ¿Te suena a queja? A mí, sí.

Consejo:

Deja la queja a un lado. Solo te debilita y te reporta negatividad. Acéptala cuando no puedas cambiarla y si crees que puedes y quieres, soluciónala, implícate y tómatelo como un reto. Es maravilloso cuando sientes que eres capaz de cambiar aquello que no te gusta y lo consigues.

Espero que una vez más te sirva el artículo para ser consciente de que la queja puede ser una de las causas de tu falta de energía, motivación y creatividad.

¿Te unes al reto de ser consciente de cuanto te quejas al cabo del día durante dos semanas?

Feliz semana y feliz reto.

Dominica.