images (3)Te has preguntado alguna vez que marca la diferencia entre las personas que tienen éxito y las que no lo tienen… Yo sinceramente muchas veces me he parado a pensarlo, meditarlo, reflexionado, absortado y colapsado de querer encontrar una razón, inexplicablemente explicable.

Vamos quería saber el porqué, como si fuese a descubrir algo casi paranormal. Y la razón es muy sencilla de entender y fácil de realizar siempre que estés dispuesto/a a  afrontar, superar, aprender, atrever y  profundizar en todo lo que te limita. ¿Fácil verdad?

Las personas que tienen éxito, están dispuestas a superar sus limitaciones continuamente. No se quedan rezagadas o sentadas esperando que las cosas cambien, son personas que cambian las circunstancias para que se conviertan en favorables y así conseguir lo que quieren.

No son personas que duden continuamente o titubeen en dar respuestas sobre lo que quieren, tampoco necesitan mucho tiempo para marcarse objetivos, porque saben hacia donde ir y en cualquier caso, si en algún momento tienen bloqueos, no se quedan mirando al infinito esperando que llegue un milagro y lo resuelva.(Se aburren mortalmente esperando)

Las personas de éxito van en busca del milagro y saben que puede llegar de diferentes formas… por causalidad, por una fantástica idea, por un pensamiento, de una inspiración, de un maravilloso sueño o de una persona que de repente entra en tu vida.

Y saben que es así porque creen en ellos, en su vida y en sus deseos. Por eso viven dispuestos a aprender continuamente, a disfrutar de todo lo que la vida les presenta sin miedo.

La peor resistencia que puedes encontrarte para no alcanzar lo que quieres eres tu mismo.

Si no te atreves a explorar y hacer cosas nuevas, te quedaras en el mismo sitio o lugar de siempre, y la vida gira demasiado deprisa como para que lo que funcionaba bien hace un año o dos, funcione hoy en día medianamente bien. Ni que decir tiene de hace cinco o seis años atrás.

Me encuentro con profesionales que se aferran a seguir haciendo las cosas como hace cinco o seis años, y no saben porqué su negocio no tiene el éxito de entonces.

Voy a sus centros y les hago ciertas observaciones, ciertas preguntas y entonces es cuando comienzan a abrir los ojos y la mente.

¿Tienes éxito en tu negocio? ¿Funciona como tú quieres?¿Estás dispuesto hacer todo lo que tienes que hacer, para que funcione como tú quieres?

Como te he dicho antes las cosas no suceden solas ni por arte de magia. Cuando algo no funciona debes sentarte y saber que no estas haciendo del todo bien.

Lo primero de todo es hacer un repaso a todo lo que haces, saber qué hábitos tienes y reconocer si son buenos o no tan buenos.

¿Quieres saber qué preguntas deberías contestarte si tu negocio no funciona como deseas?

Algunas de las preguntas que realizó cuando comienzo a trabajar con un centro son las siguientes. ¿Te atreves a dar un primer paso?

  • ¿Crees en tu negocio?
  • ¿Te da miedo tener éxito?
  • ¿Dejas de hacer cosas por timidez?
  • ¿Qué dejas de hacer por pereza?
  • ¿Qué creencias te limitan?
  • ¿Cuales son tus hábitos?
  • ¿Qué hábitos positivos deberías instaurar?
  • ¿Qué hábitos negativos deberías dejar de hacer?
  • ¿Te incomoda la idea de vender tu trabajo?

Generalmente estas preguntas hacen replantearse muchas cosas y al final se conoce el porqué un negocio no tiene éxito. Debemos ser conscientes que si nos apasiona nuestra profesión, disfrutamos dedicandonos a ella y no obtenemos los resultados que queremos en nuestro negocio algo no estamos haciendo bien.

Valoro mucho los profesionales que reconocen que con el tiempo te relajas y dejas de ofrecer valor, mejorar tus servicios, abandonas la presencia e imagen de tu centro y no sabes identificar tu marca personal, tan importante hoy en día para saber y poder vender tu profesionalidad y excelencia en todo lo que haces.

Hoy en día tenemos mucha información, formación y apoyo en todos los sentidos. Si tu negocio, tu equipo y tu vida profesional no funciona es porque no quieres.

Sal de la perezosa comodidad, enfoca de nuevo la visión de tu negocio, define tus objetivos, céntrate en tus valores imprescindibles para no desenfocarse y da valor a tu negocio. Comienza a ilusionarte, disfrutar y vivir de nuevo la pasión por tu profesión.

«No dejes que nada te pare y menos tú mismo/a»

Si quieres comentar, te responderé personalmente. Y me encantará saber lo que opinas y si puedo ayudarte, sabes que es mi propósito.

Un abrazo lleno de preguntas desafiantes.

Dominica.