«No tengo tiempo de nada»… «No llego a todo lo que quiero hacer»… «La vida no me da para más… «El tiempo se me escapa»… «Es imposible llegar a todo»…

¿Te suenan algo estas frases? ¿Te sientes identificada con alguna, con todas?

Estamos demasiado acostumbrados a decir lo que primero nos viene a la mente sin ser conscientes del poder de nuestras palabras. Y no solamente por el poder que tienen en nuestro subconsciente, sino por el significado que le da a nuestra vida.

No tengo tiempo para nada… es una frase que escuchamos muy a menudo, y realmente tiene un significado que da miedo… si paramos a pensarlo detenidamente.

No tengo tiempo para nada…

¿No tienes tiempo para vivir como quieres? ¿Y, a qué esperas? Claro, a tener tiempo.


La vida es lo único cierto que tenemos, tan cierto como efímero y nos quejamos continuamente de lo que poco que la disfrutamos… vamos buscando tiempos, momentos para VIVIR, para disfrutar.

Cuando llegue el fin de semana aprovecharé para estar con mis hijos… cuando tenga vacaciones disfrutaré de tiempo para mí… cuando tenga tiempo leeré esos libros que compre… cuando tenga tiempo, me cuidaré más… cuando tenga tiempo quedaré para tomar un café con mis amigas… en cuanto tenga tiempo haré una escapada con mi pareja… en cuanto tenga tiempo iré a ver a mis padres… cuando me jubile haré todo lo que ahora no puedo por falta de tiempo… ¿Cuánto estás dispuesto a esperar para hacer lo que es realmente te hace feliz? ¿Y, no llega ese momento nunca?

¿Cómo estás viviendo tu vida? Siempre buscando el tener un momento, unos minutos, unas horas, un día, un fin de semana, una semana, un mes, un año, una jubilación… para al final quedarte sin tener… quedarte sin tiempo para vivir.

No somos conscientes que cada día que se va, es un día más y a la vez un día menos. No somos conscientes de que cada vez vamos más deprisa, más rápido, más para demostrar, más para hacer, más para llegar, más para ser…

¿De verdad?

Hace tiempo que yo me baje de ese tren de alta velocidad, quiero tener tiempo para disfrutar de aquello que decida que para mí es importante. Quiero decidir sobre mi vida y elegir aquello que es importante, no urgente, sino importante.

La urgencia viene dada por el no valorar, priorizar y relativizar. Estamos en un momento para ser conscientes, para saber qué queremos y ser consecuentes. Elije aquello que te haga feliz, y si decides no tener tiempo, adelante, pero no te quejes continuamente, solo es una excusa a tu falta de vida.

¿Estás dispuesto a parar y elegir conscientemente la vida que quieres vivir a partir de hoy?

¿Te comprometes a vivir siendo feliz?

Feliz día.

Dominica Soria.