La Impaciencia un problema para los emprendedores.

Muchas veces el tener una fuerte determinación, trabajar con pasión, tener los recursos necesarios, el saber lo que quieres y trabajar enfocado, no es suficiente…

Cuando me embarco o me lanzo en cualquier proyecto nuevo y trabajo de forma constante y siendo perseverante, en la mayor parte de las ocasiones, por no decir todas, quiero los resultados en el momento.

Y en esto de emprender como en cualquier aventura de la vida, los resultados nunca son rápidos, nunca son cuando los deseas… Son cuando tienen que ser.

Son cuando se ha dado el tiempo suficiente para que suceda lo que tiene que suceder. Y esta es mi asignatura pendiente, La Paciencia.

La paciencia necesaria para esperar que todo florezca cuando tiene que florecer, esperar que la siembra de su cosecha, esperar que pase el tiempo suficiente para que todo dé el fruto que tiene que dar. ¿No es realmente injusta la desesperación que produce la espera?

Paciencia mi preciada asignatura pendiente… No soy consciente de que hay que esperar para todo… y justo para aquello que quieres que sea inmediato, es cuando la espera es larguísima (también estoy empezando a pensar que como quiero los resultados rápidos, por esa misma razón se hace tan largo)

También es verdad que en la sociedad que vivimos actualmente no ayuda a ser pacientes, a saber esperar, a dar tiempo al tiempo… Hoy en día todo o casi todo lo conseguimos a golpe de un clic, todo sucede a una velocidad vertiginosa y normalmente no acostumbramos a esperar demasiado para conseguir la gratificación que sea.

Te has pillado a ti mism@ diciendo: «Vaya esto no da resultado…» «Esto no funciona…», «No estoy consiguiendo nada…», «No sirvo para esto…», «Me han engañado esto es una equivocación…», quizás no somos conscientes de que todo conlleva un tiempo, una constancia, ser perseverantes.

No puede ser que cada dos por tres cambiemos las acciones, los hábitos diarios, o incluso dejemos de hacer, porque no tenemos los resultados que queremos ¿Le damos tiempo a las acciones diarias para que den los resultados que queremos?

La impaciencia es mala consejera, mala compañera de viaje sobre todo cuando no confiamos en nosotros mismos. Esa es la cuestión más importante, si sabemos que estamos en el camino adecuado, no deberíamos desconfiar y ser tan impacientes, sobre todo con nosotros mismos.


Caminar con seguridad, tomar acción con confianza, saber que lo que estás haciendo es lo correcto y ser perseverante, es todo lo que hay que hacer.

No podemos dejar de hacer lo que tenemos que hacer, porque no estemos consiguiendo lo que queremos en el mismo momento, yo sé que esta forma de pensar a veces cuesta… Porque en el momento que no conseguimos lo que queremos dudamos y las dudas bloquean, las dudas dan paso al miedo, miedo de no estar en el camino correcto y en ese momento la mente comienza a hacer de las suyas.

¿Te suena? ¿Te sientes identificad@?

Yo he pasado por ello y de hecho, cada vez que saco un proyecto, estoy en un proceso, estoy trabajando en algo nuevo… me pasa. Si, me sigue pasando cuando después de mucho trabajo, de mucho esfuerzo, de ser constante… A la hora de tener resultados, estos son pocos, nulos o incluso a veces no llegan en un tiempo.

Sin embargo, ya he aprendido la lección y en ese momento de inseguridad momentánea de: «He hecho algo mal…», «En algo me he equivocado…», «Voy a cambiar algo…», «Voy a dejar de trabajar en esto porque es una perdida de tiempo»…

En esos momentos pienso: «Quizás tengo que dar más tiempo a que funcione…», » tengo que saber esperar y valorar…», » Tengo que dar tiempo al tiempo…»

Lo reconozco es una de mis debilidades, la paciencia. Ahora bien, como ya lo sé, antes de que se acomode en mi vida, le enseño a dejar paso a la confianza y saber esperar.

Imagino que sabes la metáfora del árbol de bambú, es buenísima para entender como funcionan ciertos procesos.

El bambú tiene un crecimiento muy rápido, llegando a superar los 30 metros de crecimiento por mes. Sin embargo, lo mejor de todo es que para que comience su crecimiento hay que dar tiempo a que la semilla haga su trabajo, hay que dar tiempo a que sus raíces sean fuertes, para ello necesita 7 años más o menos. De esta forma luego es capaz de crecer tanto cada mes.

¡7 años para comenzar a crecer! Una prueba de paciencia increíble, ¿no crees?

Por ello, recuerda que cada semilla necesita un tiempo para crecer, para expandirse, para dar los frutos que quieres. No seamos tan impacientes con todo lo que hacemos, con nuestro trabajo, con nuestro esfuerzo, con nuestras ideas, proyectos, con cada semilla que plantamos. Seamos capaces de ser constantes, pacientes, de no tirar la toalla cada dos por tres y confiar en nuestro trabajo diario y sobre todo disfrutar del camino hacia nuestros objetivos, confiando en nosotros mismos.

Si estás en un momento de dudas o ya no sabes qué hacer para conseguir los resultados que quieres, te invito a tener una conversación junt@s.

¿Te gustaría?

Solo tienes que rellenar este formulario y me pondré en contacto contigo en cuanto pueda. Recuerda que mi propósito es ayudarte, enseñarte y acompañarte a conseguir aquello que quieres y deseas en tu negocio, para disfrutar de la vida que quieres y mereces.

Feliz día y muchos éxitos.

Dominica

2 opiniones en “La Impaciencia un problema para los emprendedores.”

  1. Nosotros acabamos de cumplir 6 años al frente del centro, 6 años llenos de altibajos, esfuerzos, mucho trabajo, alegrías, tristezas. Pero sabiendo que aunque sea despacito, vamos poco a poco avanzando. Este año, cuando necesite un buen empujón de alguien que me asesorase si estábamos haciendo las cosas correctamente o ver donde podíamos mejorar, tener la visión de alguien que sabe mucho de esto, apareciste tu Dominica en mi vida y me ayudaste a volver a tener paciencia, observar trabajar y aprender a corregir lo que no se estaba haciendo bien del todo y mejorar todo lo demás. Gracias Dominica, estoy aprendiendo mucho en estos meses que llevamos trabajando juntas. No es fácil reconocer los errores, pero si no lo hacemos no conseguiremos nunca la excelencia. De eso se trata, ser el mejor en lo que estas haciendo.

    1. Gracias por tus palabras Covadonga, sin lugar a dudas el éxito lo estás consiguiendo tú. Como bien dices, aprendiendo. Siendo consciente del trabajo realizado y rectificar, cambiar, modificar las veces necesarias.
      Estoy segura que por fin esto es el comienzo de algo que lleváis tiempo queriendo conseguir. Solo recordarte que no solo la meta hay que celebrarla, sino el recorrido hecho hasta llegar a ella.Los logros son diarios y diariamente hay que ser consciente de ello. Mil gracias por dejarme ayudarte y enseñarte.
      No hay recompensa sin paciencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *