¿Es fácil o difícil vender?

¿Qué piensas sobre la venta?

¿Para ti es un mundo siniestro, lleno de mentiras y falsas verdades?

¿O quizás para ti es un gran reto saber vender y te encantaría hacerlo de forma honesta y poder disfrutar de la venta?

¿Sabes que dependiendo de la respuesta que hayas elegido, tendrás más posibilidades de que la venta sea más fácil para ti?

La venta es un proceso en el que hay que ir paso a paso. Olvídate de vender de forma rápida, fácil y sin tener una mentalidad adecuada.

El vender es un arte y todo arte hay que saber perfeccionarlo. Y no todo el mundo está por la labor de aprender a vender.

Al igual que tenemos un talento innato para dibujar, para organizar, para inventar, para crear, para diseñar, para liderar, para cocinar, para la música, para cantar, para bailar…

También tenemos un talento para influir, persuadir, atraer, escuchar, observar, hablar, transmitir, comunicar, convencer… Y estos talentos los poseen los grandes vendedores.

Y cuando tienes un talento, tienes que saber cómo potenciarlo y enfocarlo hacia lo que quieres dedicarte.

Tener un talento te facilita mucho el trabajo que tienes que realizar, eso está claro. Sin embargo, si no sabes cómo desarrollar ese talento hacia tu profesión, no conseguirás ser un gran profesional.

Los grandes vendedores son profesionales que entienden cuál es su cometido y lo realizan sabiendo qué tienen que hacer, cómo tienen que hacerlo y cuándo hacerlo, además de desarrollar sus talentos y cualidades para ser un grande en su profesión y dedicación.

Charlatanes, embaucadores, pesados e incompetentes hay en todas las profesiones.

¿Cuándo vas al médico crees que te va a engañar y obligar a algo?

¿Cuándo vas a una academia para informarte sobre clases para tu hijo, crees que te va a embaucar y engañar?

¿En tu negocio de estética y bienestar te sientes cómo un médico que va a aconsejar lo mejor para sus clientes y hacerles sentir mejor?

¿O te sientes como una persona que engaña, embauca y es incompetente?

Vender como cualquier profesión no es fácil. Hay que entender qué estás haciendo y saber cómo hacerlo.

Cuando comenzaste a estudiar estética, estoy segura que tenías un talento, por ello hoy sigues trabajando en ello. Sin embargo, estoy segura que habría conceptos que tuviste que estudiar y entender.

Y un profesor decidía si eras apta o no. Te enseñaban y examinaban. Te corregían en tus errores y te aprobaban en lo que hacías bien.

¿Alguien te ha enseñado a vender?

¿Por qué piensas que vender es algo que está mal visto?

¿Por qué piensas que no vales para vender?

¿Por qué sientes que engañas o molestas cuando vendes los servicios y productos en tu centro, siendo profesional y sabiendo qué necesitan tus clientes?

¿Vender es fácil o difícil? ¿Ser médico es fácil o difícil? ¿Ser esteticista es fácil o difícil? ¿Ser maestro es fácil o difícil?

Puedo seguir poniendo ejemplos, pero creo que ya me has entendido.

Hoy quiero que valores este post y pienses que vender es una profesión. Una profesión como otra cualquiera.

Una profesión que aún teniendo ciertas cualidades, hay que aprender a realizarlas bien y si quieres ser el mejor, debes aprender y formarte para ello..

A ser un gran vendedor se aprende, como todo en esta vida. Un vendedor debe tener ciertas cualidades, exactamente igual que cualquier otro profesional que se quiera dedicar a relacionarse con las personas.

Está claro que si no quieres crear relaciones con otras personas, no te dediques a ser vendedor, estás perdiendo el tiempo. Eso si es difícil, hacer algo con lo que no disfrutas.

Hoy te voy a decir que debe tener un gran vendedor. ¿Quieres saber si tú estás preparada para conseguirlo?

LAS DOS CUALIDADES DE TODO GRAN VENDEDOR

¿Solo dos?

Sí, son más que suficientes. En cuanto te las explique, comprobarás que no hacen falta más.

1 LA ACTITUD

Cuántas veces has escuchado, «La actitud lo es todo». Pues ya está todo dicho.

En nuestro caso, que estamos en contacto permanente con nuestros clientes, tenemos que convertirnos en «influencers» para ellos.

Por lo que sonríe, sé agradable, alegre, optimista, motivador y lograrás transmitírselo a tus clientes.

Hoy en día hace falta mucha falta encontrar a personas que nos alegren el día y el corazón. Te lo aseguro.

La actitud también se ve, en la pasión, dedicación y compromiso que pones en todo aquello que haces por y para tu cliente.

Está claro que hay competencia y a partir de ahora, vamos a tener mucha más. Desde aquí te aconsejo que cuides y mimes a tu cliente todo lo que puedas y un poco más.

Mimar y cuidar es mucho más fácil de lo que parece. Déjate de líos y rollos. Solo pregunta e interésate por tus clientes pero de corazón, mirándole a los ojos.

Que sienta que te preocupas y más todavía que te ocupas por su bienestar físico, mental y emocional. Deja de comportarte como un autómata.

¿Preguntas a tus clientes cuando terminas algún servicio, si ha estado todo de su gusto?

¿Si han estado cómodos y les ha gustado el tratamiento o servicio?

No esperes a que ellos te lo digan, pregúntales tú antes. Ocúpate de saber cómo se han sentido e incluso si hay algo más que puedas hacer por ellos.

¿Te imaginas que cara pueden poner?

Es la mejor forma que puedes sorprenderles. Y necesitamos que nos sorprendan de forma agradable. Estamos hartos de malas noticias.

¿No lo crees así?

Haz que tus clientes salgan de tu centro pensando, sintiendo e incluso diciendo, ¡Oh, pero que bien me han tratado, estoy deseando volver!

Es lo que quieres y deseas, ¿no?. Pues haz que tus deseos se conviertan en realidad.

Sé excelente en el trato con tus clientes. Es lo que van a recordar y es lo que perdura en el tiempo.

La emoción que logres transmitir es lo que va a marcar la diferencia. El servicio y producto lo pueden encontrar en muchos sitios igual.

Tu actitud es lo que va a crear tu sello, tu marca y tu diferenciación ante los demás.

Y ahora la segunda cualidad, en este caso es saber cómo vender. Tener una técnica o método.

2. MÉTODO.

Todo en la vida requiere un paso a paso, igual que no es conveniente correr antes que andar, porque tienes muchas probabilidades de pegarte un buen golpe, en la venta es igual.

Hay ciertas cosas en la vida que requieren un método, yo me atrevería a decir que la gran mayoría, por no decir todas.

Aunque dejes fluir la creatividad, si luego tienes un método para llevarla a la práctica seguro llegará a convertirse en algo tangible.

En la venta pasa exactamente igual. Puede que tengas un talento especial para vender, pero si no tienes un buen método para saber cómo llevar a la práctica ese gran talento, seguro perderás muchas oportunidades de cerrar ventas.

¿Te das cuenta que todo se aprende y todo se basa en conseguir un buen método?

Estoy segura que en tu centro, tendrás protocolos de trabajo. Es una forma eficiente, eficaz y efectiva de trabajar para conseguir los mejores resultados.

Cada profesional de tu equipo debe saber qué hacer y qué decir en cada momento, sin perder tiempos innecesarios y dar el mejor servicio a los clientes.

La venta requiere un trabajo previo, saber recopilar información de tu cliente, saber cuáles son sus necesidades y saber argumentar bien tu producto y servicio para captar su atención y poder cerrar la venta con éxito.

Ese trabajo es el método que todo profesional de la venta debe entender y trabajar con el único propósito de ayudar a su cliente a tomar una buena decisión de compra.

Y este método se basa en varios pasos o fases, todas igual de importantes.

¿Cómo vendes tú? ¿Tienes un método que te ayuda y te aporta seguridad?

Me encantará leerte en comentarios.

Si quieres saber qué pasos realizo yo en mis ventas y que son los mismos que enseño en mis cursos a profesionales como tú, no te pierdas los siguientes post.

Te iré contando en que me baso para captar, madurar y convertir a mis posibles clientes en clientes fieles.

Buena semana y éxito en tus ventas.

Dominica Soria.

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