¿Qué es para ti el éxito? Sin duda alguna es lo primero que tendrías que preguntarte.

Para cada persona el éxito consiste en algo diferente. Todos pensamos en conseguir algo… puede ser algo material o algo más intangible. Cualquiera de las dos opciones es igual de valida. La cuestión es, ¿sabes qué quieres realmente?

Si ahora te preguntase:

¿Qué quieres conseguir ahora mismo en tu vida? ¿Sabrías responder?

Y si es así, te hago otra pregunta:

¿Si alcanzases lo que quieres te sentirías una persona de éxito?

En muchos momentos estamos tan obsesionados con alcanzar ciertos objetivos, metas, retos o conseguir algo en concreto que nos perdemos en el camino de disfrutar el día a día. El momento, el aquí y el ahora.

Este ha sido mi aprendizaje en lo que llevamos de año… mi aprendizaje en este primer trimestre. Por esa razón quiero compartirlo contigo.

Comencé este año con unos objetivos claros, concretos, medibles, realistas y retantes. Como deben ser los objetivos, sin embargo, a veces no queremos “ver” y seguimos empeñados en “hacer”.

Me explico, estaba tan centrada en cada día hacer lo que tenía que hacer, que no me daba cuenta de otras cosas que estaban sucediendo a mí alrededor y que realmente me estaban afectando sin ser consciente de ello.

El año pasado inicie un proyecto con el cual estaba muy ilusionada, sin embargo, los resultados no fueron los esperados y este año decidí «aparcarlo» para enfocarme más en otros que creía con más futuro.

De esos proyectos hay uno que estoy que no sé muy bien cómo enfocarlo… por lo que seguí trabajando en el, pero sin invertir ideas ni mucho tiempo, solo el justo. (En este trajinar mio, tengo que decir que estoy inmersa en un  máster de Marketing y Ventas, esto es importante y no quiero dejarlo)

En eso estaba yo, cuando empecé a darme cuenta que las cosas no estaban saliendo como yo pensaba, no estaba obteniendo los resultados que yo quería y comencé a dispersarme un poco, a desenfocarme, a pensar demasiado… Y esto de pensar es muy malo, cuando pensamos en algo demasiado tiempo, es que algo no va bien.

Estaba tan imbuida en mis pensamientos que no veía más allá, de mis propias narices. Por eso pensar no es bueno, te metes en una espiral sin sentido. Y entonces, decidí parar…

Justo cuando decidí parar y tomarme un tiempo para valorar y reflexionar… justo cuando decidí tomar tiempo, empece a relajarme… durante esos días  empece a tomar decisiones… empece a «solucionar» sin saber que lo estaba haciendo… justo cuando decidí parar, decidí inconscientemente elegir… elegir lo mejor para mí.

En el momento que sabía que iba a tener unos días para descansar, para disfrutar, valorar, reflexionar, soltar y olvidarme de obligaciones, objetivos, metas y retos… empezó a solucionarse todo, por supuesto que era yo misma que empecé a tomar decisiones, pero lo hacía desde la tranquilidad, desde el saber que iba a tener días para aclararme… de esto han pasado dos semanas.

Aún no he tenido esos días de vacaciones, me queda una semana para «descansar»… sin embargo, por el simple hecho de saber parar, de saber que algo no estaba bien, de saber que no era lo que quería, de no acostarme y dormir tranquila, de pensar cada noche que no disfrutaba con lo que estaba haciendo… solo por el hecho de ser consciente, todo comenzó a cambiar.

He sido capaz de cerrar un tema que no me aportaba nada… al final he tomado una decisión familiar que me estaba costando mucho ver… he dado un giro a mi negocio y de repente a salido una propuesta que me hace mucha ilusión.

Y aún no me he tomado esos días de tranquilidad para estar y disfrutar con mis hijos y para mí. ¿No es increíble?

A mí, así me lo parece. Cuanto más estamos empeñados en algo, cuanto más queremos algo, más nos alejamos. Dejemos de pensar que queremos y comencemos a ser quién queremos ser.

¿Sabes qué es para mí el Éxito?

Es acostarme cada noche sintiendo que soy feliz por lo conseguido ese día. Es sentirme tranquila y en paz.

Por supuesto que quiero conseguir mis objetivos y mis metas, sin embargo, las quiero conseguir disfrutando, haciendo lo que me hace feliz, sintiendo que cada día que camino hacia lo que quiero y deseo, un camino en el que hay que tomar decisiones, hay que valorar, hay que reír y también llorar… pero al final del día quiero sentirme bien, por todo lo hecho, por todo lo vivido y por todo lo disfrutado.

Desde aquí quiero compartir contigo que la vida es para vivirla de la forma que tú quieras, que nadie decida por ti, que nadie elija por ti… confía en ti misma, cree en tus ideas, en tu talento, en tu poder ilimitado.

Si sientes que no puedes más, que no sabes hacia dónde vas, que no encuentras sentido en tu día a día… Para… respira… y conecta contigo misma

Deja todos los ruidos mentales a un lado… respira y conecta con aquello que quieres realmente.

Si sientes como yo o te has sentido en algún momento igual, me encantaría que lo compartieras. Y si estás en un momento de duda o bloqueo, sabes que puedo acompañarte para escuchar y enseñarte a parar y respirar… parar y valorar… parar y solucionar.

Recuerda: tus comentarios son importantes para esta gran comunidad de mujeres emprendedoras que quieren disfrutar de su negocio y de su vida.

Feliz lectura, feliz momento, feliz descanso.

Dominica.