Que bien vivir en la seguridad de que nada diferente va a a pasar… que bien sentir que tienes todo bajo control… que bien saber todo lo que vas hacer y que nada va a cambiar… que bien disfrutar de todos los días lo mismo… que bien no tener que aprender a hacer nada de forma diferente… que bien vivir sin salir de la zona conocida, segura y sin cambios.

¿Por qué nos empeñamos en aprender otros idiomas? ¿Por qué insistimos en disfrutar de sabores nuevos? ¿Por qué viajamos a ciudades que no conocemos? ¿Por qué ir a ver un estreno en el cine? ¿Por qué cambiar de color de pelo? ¡¡Estamos locos o qué!!

Lo mejor es no cambiar, no probar cosas nuevas ni diferentes y menos novedosas… Lo mejor es quedarse en el mismo sitio, en el mismo lugar, en la misma edad… bueno, es verdad, no podemos quedarnos en la misma edad… es anti-natural, ilógico, absurdo, descabellado, inadmisible.

Entonces por qué nos empeñamos en seguir haciendo lo mismo día tras día, en no cambiar, en controlarlo todo, en hacer siempre lo mismo, en no aprender, en no evolucionar… si lo piensas por un momento es anti-natural. Todo cambia y hay cosas que de una forma supersónica… por qué para nosotros va a ser diferente.

Por la sencilla razón que cualquier cambio supone un esfuerzo y miedo. Miedo a lo desconocido y esfuerzo a hacer algo diferente. Además que nuestro cerebro no nos ayuda en nada a realizar cosas diferentes, le angustia tener que arriesgar, porque cualquier cambio es un riesgo, pequeño o grande dependiendo del cambio y a nuestro cerebro le gusta protegernos de miedos, nervios, angustias y desordenes en nuestras neuronas.

También tengo que decir que hay a personas que les encanta el cambio, es más no pueden estar sin sentir el subidón de adrenalina que produce el probar, cambiar, lanzarse y sentir que están vivos.

¡Vivos! quizás los demás estamos medio muertos y por ello no queremos aprendizajes, experiencias, vivencias, situaciones, circunstancias emocionantes, emotivas, apasionantes, enriquecedoras, impresionantes.

Cuándo vamos a darnos cuenta que para vivir hay que amar el cambio, hay que sentir emoción por hacer cosas nuevas, por aprender, por crecer y ser cada día un poco más.

Dejemos de sobrevivir y estar angustiados por lo que pueda pasar… haz algo para cambiar tu futuro y no esperar que el te mueva a ti. Siempre es mejor tomar uno mismo la iniciativa y pensar en vivir la vida que quieres antes de que te obliguen a echarte de tu zona cómoda.

Más tarde o más temprano, las cosas cambian, lidera tu vida, muévete hacia el cambio que quieres y seguro ganarás mucho más que esperando que nada cambie.

Las situaciones no cambian por si solas y si cambian es a peor… no esperes a que duela demasiado la situación para cambiar, quizás sea demasiado tarde… no esperes a que los demás decidan por ti, porque decidirán sin tu permiso… decide la vida que quieres y valorando, toma la iniciativa para ser parte del cambio.

Si estás en una situación que ya no puedes o no quieres seguir y tiene algo que ver con tu negocio, quizás pueda ayudarte a retomar las riendas y comenzar a cambiar.

Puedes rellenar el formulario o escribir a info@dominicasoria.com, cuéntame y te diré si puedo ayudarte y enseñarte a mejorar, cambiar y crecer en tu negocio.

Ahora bien, ten presente que la decisión como la acción de hacerlo solo es tuya.

¿Quieres que te enseñe?

Dominica Soria.