Alguna vez te has parado a pensar por qué unos escaparates nos llaman la atención poderosamente, nos hace girar la cabeza y detenernos a mirarlos y otros pasamos sin pena ni gloria por al lado y ni caemos en la cuenta que había un centro de estética o peluquería.

¿Sabes para qué sirve un escaparate? ¿Lo tienes claro?

¡¡¡Para llamar la atención!!!

El requisito fundamental de un escaparate es ayudar a que sepan que existes. Más aún, es para que tus potenciales clientes se paren, miren, observen, busquen, encuentren, se ilusionen, se emocionen y les entren unas ganas locas de entrar a tu centro para saber que les puedes ofrecer. ¡¡¡Porque quieren quedarse YA!!!

Hoy te voy a dar 7 claves para que comiences a captar clientes con tu escaparate.

1. Destacar sobre los demás. Desde el primer momento tienes que transmitir la diferenciación de tu centro, que mejor forma de comenzar por el primer punto visual, TU ESCAPARATE.

Este tiene que estar totalmente integrado a tu negocio e incluso a la fachada, no obstante, eso no impide que sea original.

2. Cuenta una historia. Debes de contar lo que puede encontrarse tu cliente dentro de tu centro. Dependiendo de cómo sea tu escaparate, tus clientes se van hacer una idea de tu filosofía de trabajo, les vas hablar sobre tus servicios, productos, sobre tu atención, les tienes que transmitir la experiencia que pueden encontrar cuando entren a informarse. Les vas hablar sobre tu marca y tu sello sin entrar a tu negocio. ¿Interesante verdad? 

3. Arriesga siendo creativa. Una vez más imaginación al poder. Deja la vergüenza y el miedo a innovar y ser un referente. Solo tienes que tener clara una cosa, hagas lo que hagas piensa siempre en tu cliente potencial. Recuerda, que quieres atraer la atención de clientes potenciales.

4. Renovar cada mes. Olvídate de la pereza y cambia el escaparte cada tres o cuatro semanas. Recurre a cambio de estación, nueva línea de productos, nuevo servicio, días señalados, fiestas… tienes que despertar la curiosidad de tus clientes y que tengas ganas de ver lo nuevo y novedoso que expones.

5. Dónde situar o colocar los productos. La distribución de los productos también hay que tenerla en cuenta. Los productos situados a la altura de los ojos, son los que adquieren más protagonismo, seguidos por los que están a la altura de las manos.

Generalmente a la altura de los pies solo se ponen elementos de decoración y desde luego la línea visual por encima de los ojos se utiliza para cosas muy concretas.

6. Iluminación. Muchas veces no le damos la importancia que tiene, la descuidamos y sin embargo es primordial. Debemos tener cuidado de que no deslumbre ni sea molesta.

Podemos elegir una iluminación general o una iluminación localizada en algún producto que queramos darle protagonismo o queramos conseguir un ambiente minimalista.

7. Información. Hay a profesionales que no les gusta poner precios en el escaparate. En cierta forma yo tampoco lo veo adecuado. Lo que si veo conveniente es poner precios sobre algún tipo de servicio o producto especifico, para que también des esa información al cliente.

A veces no entramos a algún establecimiento porque no tenemos referencia de precios y pensamos que puede ser caro. Si pones precio de algo especifico, estás ofreciendo la posibilidad de que entren a informarse, en ese momento debes desplegar toda tu atención para captar ese nuevo cliente y ofrecerle lo que quiere.

Lección de hoy:

Un buen escaparate es fundamental para impactar a tu cliente potencial. Por muy bueno que sea tu producto o servicio, si no lo muestras de la forma adecuada desde un principio, puede que estés perdiendo una oportunidad de oro, al no dedicar la importancia que tiene la imagen de tu escaparate.