Que bien el verano, poder alejarse del bullicio de las prisas, de los horarios, de la rutina… porque aunque no salgas fuera de tu ciudad todo cambia.

Y además te aconsejo que cambies tus rutinas, que tus días de descanso los saborees al aire libre, (cuando las altas temperaturas te den un respiro), incluso si trabajas que te des algún premio y placer al finalizar la jornada de trabajo, hay que disfrutar de este mes que nos dan un respiro.

Ahora bien, no te alejes demasiado de tus objetivos para la vuelta. Ten presente que un día tienes que planificar la vuelta y saber qué puedes hacer para que tus clientes se acuerden de ti y por lo tanto de acudir a tu centro.

Hay que crear una estrategia para estos 4 meses que quedan para finalizar el año, si lo sé, soy un poco aguafiestas, o quizás solo previsora.

No podemos esperar que nuestros clientes decidan por si solos que tienen que volver a tu centro para acabar sus bonos que dejaron a medias o retomar sus sesiones en cabina para mantener sus maravillosos bronceados o recuperar la piel después de los estragos del sol.

Estos son tus deberes para que la vuelta del verano no sea un fatídico mes de facturación pésima.

Y voy un poco más allá, si haces una buena planificación y creas una estrategia, con una tácticas enfocadas a tus clientes, te aseguro que estos meses que tenemos por delante, pueden ser realmente buenos.

Bien, la cuestión es:

  • ¿Ya tienes tus objetivos para estos meses que quedan?
  • ¿Los tienes escritos y bien planificados?
  • ¿Reúnen los cinco puntos básicos de un objetivo, meta o reto?
  • ¿Comprobamos si tu objetivo cumple esos cinco puntos básicos?
  • ¿Cuál es tu objetivo para lo que queda de año?
  • ¿Es específico
  • ¿Es medible?
  • ¿Es alcanzable?
  • ¿Es retador?

Conseguir un objetivo, meta o reto debe cumplir una serie de requisitos y te voy a explicar con un ejemplo por qué y para qué. ¿Lo vemos?

Objetivo bien estructurado:

  1. Quieres conseguir aumentar tus ventas de producto en tu centro de Estética o Peluquería (Objetivo).
  2. Quieres aumentar tus ventas en cinco productos al día (Especifico).
  3. Ahora tu venta es de tres productos al día, quieres conseguir cinco (Alcanzable).
  4. Quieres conseguirlo en un mes (Medible).
  5. Un objetivo siempre tiene que suponer un reto para ti (Retador), sino no te esforzaras todo lo que puedas y la cuestión es llegar siempre un poco más lejos, por lo que además debe ser retador.

Objetivo Concreto: Aumentar las ventas en producto.

Objetivo Medible: Sabes que quieres conseguir y en cuanto tiempo.

Objetivo Alcanzable: Es un objetivo realista y alcanzable ya que ahora vendes tres productos y quieres llegar a vender dos más cada día.

Objetivo Retador: Sal de tu zona cómoda y ve un poco más allá, sino es imposible que crezcas cada vez más y si un negocio no crece, al final solo sobrevive.

Solo queda llevarlo a la acción. ¿Qué te parece?

Quizás nunca te habías propuesto el realizar estos puntos básicos, te puedo asegurar que dan resultado. Te propongo que pruebes.

Todo es cuestión de saber qué haces, por qué y para qué.

Ese es mi trabajo, ayudarte a gestionar tu centro para obtener mayores beneficios, vendiendo más y mejor.

Optimizando e implementando nuevos sistemas y protocolos de trabajo. Genial, ¿verdad?

Comienza este mes, cumpliendo un objetivo. ¿Te atreves a comentarlo y decirnos si lo consigues? Me encantaría que te animases y es una forma de comprometerte a poner acción inmediata. Puedes hacerlo en comentarios o en Facebook en mi página Esteticistas De Éxito

¿Te atreves a ponerte en acción?

Un abrazo y hasta la semana que viene.

Dominica.